Durante mucho tiempo hemos escuchado que la Esperanza no es una estrategia y hoy les digo que es estratégico tener esperanza.

El 2020 en definitiva es un año que quedará para la historia, se escribirán libros, se harán películas y será motivo de anécdotas , recuerdos felices y dolorosos para la gran mayoría de nosotros.

Muchos ven este 2020 con amargura y desean que ya acabe, la cantidad de memes deseando que se vayan el 2020 es sorprendente, es una manera de canalizar el dolor y los miedos que hemos vivido.
En ese sentido, soy de los que eligen ver este año 2020 con gratitud, no me siento apresurado porque termine, en lo personal siento que he crecido internamente más en este año que en los últimos 3 años, y si, al igual que tú, viví momentos de mucho miedo, temor y angustia.

Recuerdo una mañana de domingo, que desperté con los ojos empapados de lagrimas, el corazón acelerado como un potro corriendo a toda velocidad, en ese momento mi mente se las ingenió para recrear una ola de mar gigantesca que venia sobre mi y mi familia y que yo no podía hacer nada al respecto, veía esa gran masa de agua que llegaba para arrasar con todo en su camino, esa ola reflejaba muchos los desafíos que vivíamos, la incertidumbre de lo incierto, nuestro trabajo se paralizó casi en su totalidad y con compromisos financieros importantes, confieso que fue un momento muy desafiante. Lady mi esposa, se preocupó porque nunca me había visto tan asustado, agradezco su paciencia y que entendiera que necesitaba un espacio, tenía que procesar lo que estaba viviendo, sabia que como hombre de fé y en constante crecimiento, saldría de ese momento tormentoso y lo convertiría en fortaleza, y sabes qué, me costó, pero lo hice, logré levantar mi mirada y logré convertir ese dolor y miedo en enfoque y determinación, claro seria presuntuoso decir que fui yo sólo, pero no es así, tuve apoyo de distintas vías, y muy especialmente mantuve la esperanza, no sabía exactamente lo que debía hacer, pero si sabía que debía creer que avanzaría , no solo yo, sino la humanidad.

Y seguro te preguntarás, pero como ocurrió, Kendrith tú no eres coach, tú escribiste un libro y cada año le hablas a miles de personas para que tenga una vida más positiva, significativa e intencional, por qué dejaste que te ocurriera eso. Te confieso que antes yo mismo me cuestionaba, pero luego en mi proceso de crecimiento entendí que esos momentos críticos no son necesariamente una muestra de debilidad o falta de fe, hasta Jesús dijo «padre por qué me has abandonado» eso no significó que había perdido la fe, que ya no creía, sino que estaba atravesando un momento de transformación y que gracias a todo el crecimiento que tuvo, todo el trabajo interno que ha realizado siguió adelante, porque sabia que siempre luego de la tormenta llega la paz.

Casi nunca doy detalles de mi parte espiritual y hoy te pido permiso porque quiero compartir contigo cual fue el punto clave que me permitió hacer el verdadero switch mental, fue el fin de semana siguiente, cuando decidí hacer un ayuno y poner en manos del señor ese temor que estaba ahí presente, durante ese momento de reflexión profunda, (solos los que han ayunando saben a lo que me refiero) escuche un mensaje muy claro en mi interior, «Kendrith nunca te ha faltado nada, no te falta y no te faltará» esas palabras retumban aún hoy 29 de diciembre, meses después de esa experiencia, desde ese día fui otra persona, seguí actuando, seguí enfocado y hasta el sol de hoy, nada me ha faltado, no falta, ni me faltará.

No se si has escuchado la famosa frase «la esperanza no es una estrategia» yo mismo la he usado y he creído en ella, sin embargo, hoy comprendo que no existe estrategia sin esperanza, por lo que esperanza puede que no sea una estrategia, pero si es estratégico tener esperanza«

Estoy cansado de escuchar, que enero será peor, que ahora es que viene lo difícil, pues yo elijo creer lo contrario, hace 9 meses que nos decían que el tiempo mínimo para tener una vacuna eran 18 meses, o sea, un año y medio, y ya hoy existe no una, sino 3 vacunas aprobadas y en ejecución, para nuestro país se prevé que llegará en febrero y que iniciaremos el proceso de vacunación en marzo. Crees tú que si ese equipo de científicos no habrían tenido esperanza hoy tuviéramos vacuna? Dirás Kendrith pero no fue la esperanza, fue la acción que lo hizo, créeme es muy difícil que emprendas una acción si no esperas con Fe determinada que llegarás a un destino, si no fuera por esa esperanza no habría vacuna.

Yo elijo ver con esperanza el 2021, creo que muchas personas han madurado más de lo que lo harían en toda su vida, hemos aprendido mucho de esta pandemia y los frutos se verán más pronto de lo que te imaginas.

No te des permiso de tener una perspectiva negativa, aférrate a una idea, si lo sientes acércate más a Jesús como fue mi caso, aprende algo nuevo y entra en acción, porque Fe sin acción es un sueño, y hasta nuestro padre celestial debe ver que actúas, porque conforme a tu Fe serán concedidos tus deseos.

Repito, puede que la Esperanza no sea una estrategia, pero es estratégico tener esperanza.

Feliz año 2021, hoy lo declaro el Año de la esperanza!

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